Corrientes entre los sueldos más bajos

"Está en el quinto lugar, empezando desde abajo", ilustró un gremialista. La actual gestión nacional de Cambiemos no mejora el perfil de los recursos en materia educativa.






En materia de salarios docentes, lamentablemente Corrientes figura en el lote de las provincias con los maestros peores pagos. "Estamos en el quinto lugar, empezando desde abajo", le dijo ayer a EL LIBERTADOR el secretario general del Sindicato Único de Trabajadores de la Educación de Corrientes (Suteco), Fernando Ramírez.
Pero no es sólo la opinión de uno de los gremialistas docentes más "duros". La información se confirma con un pormenorizado estudio sobre financiamiento educativo que realizó recientemente el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec), y uno de cuyos capítulos (el de la inversión educativa por alumno) adelantó ayer este diario.
No es que no haya voluntad política en la Provincia para mejorar el gasto en educación. De hecho, Corrientes figura en el quinto lugar en el país (según el mismo estudio del Cippec) entre las provincias con mayor "esfuerzo educativo", esto es, las que mayor porcentaje de sus presupuestos provinciales orienta hacia la educación.
Pero indudablemente, el esquema de distribución federal de los recursos, cuyo centro de comando está en Buenos Aires, no ha venido favoreciendo a la tierra del Taragüí. Y así, de nada vale que la administración provincial priorice la educación, si desde la Nación los fondos remitidos resultan exiguos.
Esta fue una de las críticas que la actual gestión le hacía reiteradamente al Gobierno nacional anterior. Pero con los "actuales" aliados de Cambiemos, las cosas no han mejorado demasiado. Más bien al contrario: en 2016, primer año del actual Gobierno, se registró una caída del salario real del 4,8 por ciento en el sector docente. Si bien en otros años posteriores a la recuperación económica se han registrado también pérdidas del poder adquisitivo del salario docente (2009, 2011, 2012 y 2014), la del último año ha sido la mayor caída interanual desde 2003.
En el caso de Corrientes, entre 2015 y 2016 (primer año de la gestión macrista) el salario real docente cayó un 9 por ciento.
Precisamente con la meta puesta en recuperar esos deteriorados niveles, el gremialismo local prepara su habitual batería de demandas. Ramírez reflexionó ante este medio que "la negociación salarial para este año veo que viene muy complicada", achacándole la mayor responsabilidad" al DNU (Decreto de Necesidad y Urgencia) de (el presidente Mauricio) Macri".
"No hay previsibilidad, porque el Fondo Compensador nacional (Fondo de Compensación Salarial -FCS) prácticamente ha desaparecido", remarcó el titular del Suteco.
Hoy, el salario promedio de un docente de jornada simple y con menos de diez años de antigüedad "está en unos 11 mil pesos, que con el plus se va a 14.000", aseguró el gremialista.
Respecto a las disparidades salariales en las distintas provincias, como en otros rubros del gasto educativo, dijo que "es cierto que en eso incide el costo de vida diferencial que hay en distintas regiones de la Argentina. Pero para ello la Ley de Financiamiento Educativo establecía un 'piso' salarial superior al Salario Mínimo Vital y Móvil. A partir de allí, los patagónicos, por ejemplo, lograron un plus por zona desfavorable, etcétera".
Sin embargo, destacó que "una provincia como La Pampa, por ejemplo, que no está en el área patagónica, destina más del 30 por ciento de su presupuesto a la educación, y con menos de la mitad de los habitantes de Corrientes".
Destacó que el período de mejor perfil relativo en materia de inversión educativa en Corrientes se dio "durante el último período del gobierno de Arturo Colombi". Y agregó que "en la zona Centro de la Argentina, la inversión educativa supera el 36 por ciento de sus presupuestos".
Reflexionó, además, que "en 2017 el presupuesto educativo no se ha modificado sustancialmente respecto de 2016 en Corrientes, que está en el quinto lugar, empezando desde abajo entre los sueldos más bajos.Fue un abrupto descenso, porque años atrás, estaba más o menos en el medio".
Hizo notar que "dependemos del financiamiento nacional. Fíjese que a una provincia que le cortaron totalmente ese financiamiento, como Santiago del Estero, sufrió una gran caída en su inversión educativa", apuntó.

LO QUE VENDRÁ

Así las cosas, por el momento la mesa de la negociación salarial aún no está servida. "Enviamos notas a la Ministro de Educación, para que convoque a Paritaria docente provincial; pero hasta ahora no hay ninguna respuesta", informó Ramírez.
Dijo que "prácticamente ese es el panorama en casi todas las provincias". Finalmente, sobre la coyuntura correntina dijo que "aquí no sabemos si la misma Ministro va a seguir al frente del Ministerio, o si habrá algún cambio".

El sube y baja de las remuneraciones

El estudio del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec) con respecto al salario docente en todo el país, señala que pueden distinguirse distintos períodos. La variación total entre 1999 y 2016 asciende a 38 por ciento en términos reales para el salario testigo, siendo la más elevada la correspondiente al período 2003-2007 (con un aumento de 69 por ciento) y con tasas de crecimiento inferiores en los sucesivos períodos de gobierno (7 por ciento 2007-2011 y 4 por ciento 2011-2015). Nuevamente, el crecimiento entre 2003 y 2007 aparece sesgado por la fuerte contracción que se produce con la crisis de comienzos del nuevo siglo (reducción de 20 por ciento en 2002 y 7 por ciento en 2003). En 2016, primer año del actual Gobierno, se registró una caída del salario real del 4,8 por ciento. Si bien en otros años posteriores a la recuperación económica se han registrado también pérdidas del poder adquisitivo del salario docente (2009, 2011, 2012 y 2014), la del último año ha sido la mayor caída interanual desde 2003. Debe tenerse en cuenta, no obstante, que estas variaciones corresponden al salario promedio, y esconden diferencias notorias entre provincias.
Con el cambio de gobierno en el año 2016, se observa una reducción en términos reales del gasto en Educación y Cultura a nivel nacional. Sin embargo, las partidas salariales han ido en la dirección contraria en ese primer año, incrementando el esfuerzo nacional por el Fondo de Incentivo Docente (Fonid) aún a costa de disminuir drásticamente las partidas destinadas a otros fondos educativos. Esta situación es coyuntural y requiere análisis posteriores de la evolución del presupuesto educativo, dado que se trata de un solo año de referencia y no alcanza para comprender una tendencia. En este cuadro es evidente que el salario real de los docentes en casi todas las provincias baja entre 2015 y 2016, si bien la tendencia de aumento se sostiene entre 2003-2016.
La desigualdad persiste en el caso del salario docente. En los primeros lugares se encuentran Santa Cruz (23.350 pesos), Tierra del Fuego (21.772 pesos) y La Pampa (17.283 pesos), y en los últimos, Catamarca (10.747 pesos), Formosa (10.398 pesos) y Santiago del Estero (9.471 pesos). Las cifras corresponden al sueldo de una jornada simple de nivel primario con 10 años de antigüedad. Mientras que entre 2011 y 2015 los salarios reales docentes tuvieron un aumento nacional promedio del 5 por ciento, en 2016 sufrieron una caída por ese mismo porcentaje. Es decir que ese año, los docentes volvieron al nivel salarial de 2011.
Hay un patrón que se verifica tanto en el gasto por alumno como en el nivel de sueldo de los maestros: las provincias patagónicas aparecen en las primeras posiciones y las del Norte, en las últimas. Como el costo de vida -por razones históricas, logísticas y estructurales- es más alto en la Patagonia que en el Noroeste argentino o en la región del Chaco, podría suponerse que esa es la razón principal para explicar tales diferencias. Pero eso no explica del todo las diferencias en inversión educativa que se observan.

El libertador 
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