Boca Unidos: 1 a 1 con Independiente Rivadavia




El Aurirrojo no pudo salir del 1 a 1 con Independiente Rivadavia en la presentación del nuevo entrenador. Mariano Miño adelantó al local en el primer tiempo y Hernán Gautier convirtió el empate en el complemento, lapso en el que fue expulsado Marcelo Ortíz.

RUBEN POLETTI
rpoletti@ellitoral.com.ar

Ni el golpe de efecto que generalmente produce el cambio de director técnico pudo lograr que Boca Unidos consiga el primer triunfo del año. El equipo correntino no salió ayer del empate 1 a 1 ante Independiente Rivadavia, en la presentación como entrenador de Christian Bassedas.
El partido, de trámite apenas discreto, se jugó ante un escaso marco de público en el estadio del barrio 17 y de Agosto, y correspondió a la vigésima novena fecha del Torneo de la Primera B Nacional.
Con un esquema 4-4-2, pero en el que Gonzalo Ríos bajaba a posición de “ocho” cuando el rival se hacía del balón, Boca Unidos buscó imponer condiciones.
Los dirigidos por Bassedas encontraban claridad cada vez que la pelota pasaba por los pies del “Toti” Ríos, quien con criterio, tomaba a su cargo la distribución del juego, rotando por todo el mediocampo, aunque a veces el equipo abusaba del pelotazo largo en la salida desde el fondo.
Como viene ocurriendo este año, el conjunto Aurirrojo no podía profundizar en ataque, y sus intenciones casi siempre se diluían en tres cuartos de cancha.
Por su parte, los mendocinos anteponían un esquema similar, con Curuchet y Cardozo buscando sorprender por las bandas, teniendo al “Lungo” Reinoso como referente de área, acompañado por Gautier.
El juego comenzaba a volverse anodino e intrascendente, cuando Boca Unidos se encontró con la apertura del marcador. Villoldo se mandó al ataque, profundizando para Herrera, quien mandó desde la izquierda un centro atrás que Gómez Andrada en su afán por alejar el peligro pifió el rechazo. El regalo le quedó a Mariano Miño, de frente al arco, quien con un potente derechazo desde corta distancia venció la resistencia de Aracena.
Independiente Rivadavia intentó una reacción, adelantando unos metros sus líneas, pero tampoco tuvo ideas para progresar en ataque. Lo más cerca que estuvo fue en una corrida por izquierda de Cardozo, cuyo centro no pudo ser contenido por Henricot, pasando la pelota frente al arco, paralelo a la línea de gol, hasta que Villoldo se encargó de despejar el peligro.
El encuentro cayó en un pozo por espacio de varios minutos y ganó en emotividad sobre el final de la etapa, a través de dos situaciones de gol, una por cada bando.
El local estuvo cerca de aumentar la diferencia en una pelota que Herrera fue decidido a presionar la salida de Gómez Andrade. El colombiano perdió la pelota a manos del rosarino, obligando la intervención de Aracena, que salió a achicar y tapó el remate; el rebote fue recogido por Miño, quien pretendió “picar” el balón sobre el cuerpo del arquero, pero su disparo careció de precisión.
A los pocos segundos, Cardozo se hizo cargo de un tiro libre cercano al área correntina, apareciendo la figura de Henricot, quien arrojándose contra el vertical izquierdo alcanzó a desviar a un costado el remate del zurdo.
En el inicio del complemento ambos técnicos movieron el banco de relevos. En Boca Unidos, Marcelo Miranda ingresó en lugar de Gonzalo Ríos, quien acusó una molestia, mientras que en la visita, Nicolás Quiroga y Mauro Cerutti reemplazaron a Cardozo y Curuchet, respectivamente.
Salió más decidido la “Lepra” en el complemento. Al minuto de juego se acercó con un remate de González que pasó apenas ancho.
Fue el toque de atención, ya que minutos después, Maidana se proyectó por la izquierda, con tiempo y terreno libre para enviar un “medido” centro que Gautier aprovechó con un impecable cabezazo contra el palo derecho de Henricot para establecer la igualdad.
El empate fue una especie de “mazazo” para este castigado equipo de Boca Unidos, que perdió totalmente el orden, y comenzó a entrar en el roce innecesario. Como consecuencia de esto se fue expulsado Marcelo Ortíz (doble amonestación) tras una fuerte infracción a Gautier en tres cuartos de cancha.
La última llegada del Aurirrojo fue una “corajeada” de Sánchez Paredes, quien ingresó al área por la derecha y metió un centro que Miranda “barriendo” alcanzó a desviar, perdiéndose la pelota al lado del palo izquierdo.
En inferioridad de condiciones, y con el “Toti” Ríos extenuado por el despliegue realizado, Boca Unidos quedó condicionado. El equipo mostró actitud, es cierto, para tratar de que la diferencia numérica no se note, pero no mucho más que eso.
En tanto que los mendocinos no supieron cómo aprovechar la superioridad, muriéndose sus intentos en un cabezazo alto de Quiroga y un remate a colocar de Cerutti que se fue muy alto.
Boca Unidos volvió a empatar, pero sigue sin poder ganar en lo que va del año. El primer partido del ciclo Bassedas no deja mucho para el análisis, y el milagro no se concretó.

El litoral
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