"“La Navidad no es un mito, es una realidad que incide en la vida cotidiana"”


En la iglesia Catedral, el arzobispo celebrará la misa de nochebuena. Mañana, el saludo con los laicos que se cumple hace casi 70 años.

El arzobispo de Corrientes, monseñor Andrés Stanovnik, celebrará esta noche a las 21, la misa de Nochebuena en la iglesia Catedral Nuestra Señora del Rosario, que presenta un aspecto remozado por los trabajos de refacción y mejoramiento que se han llevado a cabo y que aún prosiguen. En tanto mañana, desde las 10, recibirá el saludo de los laicos en la sede del Arzobispado, una tradición que cumplen los prelados locales desde 1948. Allí, además de la bendición se escuchará una reflexión de monseñor Andrés, que estará enfocada seguramente en una invitación a consagrar la acción misericordiosa en la vida cotidiana, tal como lo pidió en diversas oportunidades en el último tiempo. La agenda que cumplirá el pastor correntino está en sintonía con las celebraciones navideñas que se llevarán a cabo este fin de semana en todo el país, con misas, vigilias de oración y cenas solidarias para los que están solos o en situación de calle. Aquí durante la semana se cumplió con esa actividad, en la iglesia San Francisco los grupos misioneros organizaron una gran cena para la gente que vive en la calle y no tiene techo. Una Navidad con mayor compromiso de acción en la vida cotidiana fue lo que pidió Stanovnik en la presentación de Ñande Navidad Correntina Poraité. En esa oportunidad reflexionó sobre la importancia de la Navidad para los cristianos y su incidencia en la cotidianeidad más allá de la fecha. Aseguró que el amor de Dios se manifiesta en todo su esplendor en Jesús; y que celebrar su nacimiento es transversal a todos los aspectos de la vida del hombre, tanto en la política, la economía y la vida social. De no ser entendida de esta manera, dijo, no merece la pena celebrar la Navidad. “Cuando se habla de Navidad, no estamos hablando de un mito, sino de una realidad que para los cristianos tiene incidencia en todos los aspectos de la vida y de la convivencia humana. Incide en la familia, en la convivencia social, se hace cultura, incide en la política, en la economía; y si no incide en estos aspectos, no vale la pena celebrar la Navidad, estamos perdiendo tiempo”. A lo que agregó, a modo de propuesta: “Preguntemos cada uno, cómo respondemos a este misterio de la Navidad, cómo incide en la vida política de una sociedad, de una comunidad como la nuestra, cuáles son las consecuencias, en qué incide culturalmente, qué importancia tiene en la vida de una pareja, de una familia. Si no tiene ninguna incidencia, no perdamos tiempo”. Para el Arzobispo, “los creyentes estamos convencidos de que tiene una incidencia fundamental, no es lo mismo vivir la vida a partir de este misterio de Dios con nosotros, que vivirla sin él. Cambia totalmente el sentido de toda nuestra vida”. En esta Navidad, expuso monseñor, “qué lindo sería que también nosotros nos dejemos invadir por esta misericordia de Dios al contemplar el misterio del pesebre y vivamos una Navidad misericordiosa, o dicho en otros términos, una navidad solidaria”. Y puntualizó, “demos de lo que tenemos, es decir, demos aquello a lo que nos hemos abierto, aquello que hemos recibido compartámoslo con los demás. Hemos recibido y fuimos objeto de la misericordia de Dios, seamos entonces misericordiosos”. Y resaltó que “Dios fue extremadamente solidario con nosotros, seamos solidarios con nuestros hermanos. Misericordia, solidaridad, amor al prójimo siempre significan cercanía. Navidad es cercanía de Dios con nosotros”.
Norte
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